QI GONG
Se trata de encontrar ese "Centro", tanto físico, emocional como mental para construir un eje. Este eje va a consistir en moverse y respirar.
Cuando se actúa y se piensa centrado, la acción y el pensamiento son los correctos.
La única dificultad está en ajustar nuestro eje y nuestro centro. Esta toma de conciencia va a propiciar una percepción y una mayor capacidad para utilizar nuestro cuerpo en el espacio exterior e interior, en los ritmos internos o externos.
Este cuerpo es comparable a un bloque de barro en bruto, el cual, una vez trabajado y amasado, se vuelve suave y maleable. Pero este cuerpo, es a la vez, una entidad autónoma dotada de inteligencia, de memoria, y capacidades sorprendentes que se despiertan y se transforman a través de la práctica.
Con esta práctica de Qi Gong conseguimos:
-El control de la Energía a través de la respiración lenta, consciente y sincronizada al gesto.
-El control de la Mente que dirige el Qi; el aliento al interior del cuerpo.
-Guiar la Energía a través de Movimientos Naturales, lentos y detenidos, tanto internos como externos.
Obteniendo beneficios;
Se ha demostrado que el Qi Gong es ciertamente el bien más preciado que nos ha podido aportar la Medicina Tradicional China. Creado en su origen para mantener un buen estado de salud y como técnica terapéutica muy efectiva en:
⦁ El sistema nervioso central y en la regulación del resto de los sistemas.
⦁ El funcionamiento orgánico en general.
⦁ El mantenimiento de la articulaciones, huesos, músculos, tendones,…y en la regulación de las estructuras con efectos correctores.